dimecres, 8 d’octubre de 2014

Conversa amb Joan-Ignasi Ortuño Benages






Hola amics!

Doncs per primera vegada és el protagonista de la conversa qui es presenta per tots vosaltres. Segur que us encanta!





                                              Foto de Juan Valgañón



" Un ser humano sin voz deja de ser humano"



Joan Ignasi Ortuño (Barcelona 1957) es periodista. Según él dice porque trabaja periódicamente. Irónico, locuaz, persuasivo, pues lo que nadie puede negarle es su pluralidad creativa. Escritor, locutor, guionista, asesor de comunicación, dibujante, actor, director de teatro, aforista, autor de letras de canciones, y mil cosas más que no cabrían en esta tarjeta de visita, asegura que su máximo empeño consiste, sin más, en que le dejen decir lo que piensa, en que le dejen sentir lo que dice y en que le dejen pensar lo que siente.







Joan Ignasi con la Venus de Milo en Paris


















Voy a darle una exclusiva,  ¡je, je, je! En dos semanas, en tres como mucho, presentaré mi nuevo libro "Pienso, luego insisto" en el Colegio de Periodistas de Cataluña. Se trata de un compendio de los pequeños escritos que he lanzado a las redes sociales (bajo el subtítulo de "Diario de un Náufrago de Facebook", jornada tras jornada, a lo largo de este último año. Es el tercer libro, antes ya publiqué otros dos, titulados "Mientras me ducho" y "Rondando la Modelo". Aunque cada escrito de los tres libros va numerado, uno tras otro, página a página, ninguno tiene que ver con ninguno. Las páginas de cada libro pueden (o deberían), pues leerse por separado, alernándolas y desordenadamente.





¿Hay una evolución personal y estilística a lo largo de estos 3 libros?

Sí, hay una evolución... que hasta yo mismo he sido capaz de percibir, ¡je,je,je! En el primer tomo era mucho más inocente, sin la menor malicia, muy surrealista todo, y planteaba situaciones, también pensamientos, en las que podría transcurrir la vida  un náufrago "real" en ese inmenso e inconmensurable "océano" que es el Facebook, en una clave más o menos divertida. No tenía en cuenta, casi, que al otro lado podría haber ( o estar ) "alguien". En el segundo, ya percibía cierta responsabilidad a la hora de manifestarme por escrito, recibía opiniones de otros cibernautas y empecé a considerar la posibilidad de que lo que defendía con mis propias palabras podía tener también cierto interés.




 Joan Ignasi con Lluis Llongueras en la
 presentación de su primer libro







 





















 







 Y ahora en este último se desarrolla en la misma manera?

No es que el tercer libro ratifique esa percepción, pero sí que está presente que escribo sabiendo que, auque sea a través de internet, mis comentarios (vivencias personales, emociones, pequeñas crónicas de la via cotidiana, reflexiones sesudas o no) tienen un receptor, bueno, bastantes. Y así como con los escritos del primer año no tenía la menor intención de reunirlos en un libro, y que en el segundo dudé hacerlo, aunque no mucho, este tercero se publica con la mayor de las intenciones. La sana intención (como cualquier publicación que se precie de ello), claro, de ser compartido también, al fin y al cabo, también, con los lectore de papel impreso.


 ¿La fórmula no ha cambiado?

Sí, en este sentido, la "fórmula" no ha cambiado. En absoluto, es más, cada vez me ratifico más en esa manera de hacer (para este tipo de escritos, claro). Se supone que cuando me ducho por la mañana (con lo que se da fe, por lo tanto, de que soy higiénico, ¡je, je, je! me pasa por la cabeza alguna idea digna de ser compartida en mi Diario. Y en cuando me pongo frente al ordenador (cualquiera, no tiene que ser necesariamente el mío, como tampoco he dicho que lo fuera necesariamente la ducha, ¡je,je,je! escribo en cinco minutos, el texto e, inmediatamente lo lanzo al "mar" de Facebook. La idea, al principio, era no tener que preocuparme más por el escrito, y sigue siéndolo. Pero claro, luego, al hacer el libro, tengo que revisar nuevamente todos los textos y hacérmelos nuevamente míos. Yo creo que eso tiene algo de catártico, si. 

Tengo la sensación que la gente se identifica con lo que escribes...

 Me encanta que la gente se identifique con lo que escribo, claro que sí, mentiría si dijera lo contrario. Otra cosa sería sentirme portavoz de algo o de alguien, eso, no, nunca, en absoluto. Siempre que puedo aprovecho para decir, y esta ocasión no va a ser menos, que a estas alturas de mi vida lo que no piensa es renunciar, jamás, es decir lo que siento y lo que pienso. Hablo de mí, claro. Puedo ir a menos, física, moral o económicamente, lo sé, pero eso nunca me lo podrán arrebatar. Sólo con la muerte, con perdón. Un ser humano sin voz deja de ser humano Y si consigo conservar esa sola idea, transmitirla y contagiarla (en un mundo donde todo tiende a la alienación, al atontamiento o, lo que es peor, al ostracismo), en una sola persona, me daré por satisfecho. Por fortuna, tampoco soy el único que piensa de ese modo, claro, faltaría más. ¡Y pido perdón a los lectores de este blog por el pequeño mitin, je, je, je! 




Tus inicios son el mundo del periodismo?

De oficio soy periodista, ocupación laboral que a lo largo de mi vida me ha dado muchas satisfacciones (por ejemplo, me pasé más de diez años como redactor en El Periódico de Catalunya, la mayor parte de ellos en la sección de Espectáculos, y fue una década inolvidable), pero mis inquietudes no tienen límites. Soy así, no puedo evitarlo (risas). Me encanta escribir, pero también hay otras muchas áreas de interés personal, profesional, creativo, en mi vida. Desde siempre, por ejemplo, me han apasionado las artes escénicas y desde hace ya algún tiempo estoy inmerso en diferentes proyectos teatrales, algunos muy personales, otros colectivos, con lo que con mayor o con peor acierto me ido adentrando en este sugerente universo (actualmente dirijo una compañía, La Textual, con la que preparo una adaptación de las "Rimas" de Bécquer y un texto del gran Eugene Ionesko. He hecho, además, diferentes "experimentos" escénicos (he actuado, incluso, en las taquillas de un gran teatro) y por supuesto, no me duelen prendas, en la calle. Con todo, de todo ello yo me considero un aprendiz, y creo que lo seré mientras respire.



¿La poesía te sirve como modo de expresión?

Sí, me interesa muchísimo la poesía como material escénico. Creo que cualquier texto es representable y que un poema lo es muchísimo más. Unos versos deberían de llegar al receptor no sólo a través de la lectura íntima y personal. En este sentido, yo he dado numerosos recitales, los cuales denomino irónicamente "degenerativos" (estoy preparando, asimismo, con el gran saxofonista Jordi Paulí, ¡Cuidado con los bogavantes!, un espectáculo que prefiero no definir todavía, centrado en el universo del bolero, (que realmente me entusiasma)





Joan Ignasi con Jordi Paulí


















Última exposición de poesía visual "Yo odio la poesía" que hizo en Badajoz









 










¿Tienes otros proyectos entre manos?

Cambiando de medio de expresión, con Patricia Pla, diseñadora de joyas (y responsable de este "blog de conversaciones" por cierto), también comparto un proyecto hermosísimo. Estamos trabajando en una colección de piezas titulada "Pupila azul", entendiendo cada joya como un poema visual. En este sentido, explorar el componente estético de la Poesía constituye también, para mí un componente estético de la Poesía constituye también, para mí, uno de los grandes intereses creativos, y porque no decirlo así, artísticos. He de añadir que también he hecho cinco exposiciones de poesía visual. Por cierto, ahora también me ha dado por dibujar (he ilustrado "Pienso, luego insisto" con dibujos de humor) y preparo un libro de aforismos. Y algunas "cosillas" más, sin importancia.



¿ Qué es para ti la vida?
 

La vida es bella, pero no porque lo dijera Roberto Benigni en una película años antes, en 1977, José Agustín Goytisolo ya lo había dejado escrito en el poema "Palabras para Julia" por ejemplo), sino porque, en condiciones normales, me refiero, vivir es eso, la mayor de las maravillas. Claro que vivir conlleva a convivir, y la convivencia sólo es posible entre seres absolutamente iguales. Cuando unos, o mejor dicho, algunos, se erigen en superiores a los otros, o sea, al resto, a la mayoría, y por lo tanto, se erigen en dominantes, la vida es una mierda, con perdón. Hay que organizarse, expresarse, posicionarse y, por supuesto, no dejar que nadie se declare superior a nadie (ni que viva a expensas de los demás claro) y compartir, en la medida de lo posible (y esa medida debe de ser igual para todos, evidentemente) los bienes y dones que esta vida nos da. Si el ser humano es un ser pensante y social, debe de demostralo, vamos, eso me parece a mi.



                                                           


                                                                       











Joan Ignasi con la Salseta del Poble Sec 


                                                                                       


   Joan Ignasi con las Yourstyleareyou 
                                                                         



















¿Tenemos que darle sentido?

La vida es una búsqueda y yo me quedo en esa búsqueda. Da igual lo que me encuentre al final del camino. Lo que da realmente sentido a mi vida es el día a día, son mis inquietudes, es mi curiosidad, es mi propio aprendizaje, son mis hallazgos y los colectivos. El sentido del humor me ayudará a seguir, qué duda cabe, pero soy de los que piensan que el mundo se debe y se puede transformar. De hecho, querámoslo o no, el mundo es cambiante siempre, así hay que subirse a él y ponerse a trabajar. Uno a uno, por poco o mucho que sea, todos juntos, por separado, por equipos, en sociedad contribuyamos a que este mundo sea el mejor de los mundos posibles, sólo mejorable por el del futuro. Para que ese mundo sea muchísimo mejor el actual, éste debe de mejorar muchísimo todavía. ¿no?. Yo por la parte que me toca (aunque a veces me pare y me ponga pensar, pero, ¿qué estoy haciendo aquí?, claro), me esfuerzo por sentir, por imaginar, por pensar que mi contribución es buena, y, efectivamente, positiva. En definitiva, en resumen, para callar ya, sólo podré llegar a sentirme satisfecho, eso es, así es, en la satisfacción de los demás.



Si quereis conocerlo ir a su perfil de facebook: Joan Ignasi Ortuño Benages

 



Joan Ignasi es un hombre íntegro con las ideas claras, que necesita comunicarlas y de esta manera nosotros aprendemos algo de la vida. También todo lo hace con gran pasión y esto se contagia.


1 comentari:

  1. Eres Genial Patricia ,como entrevistadora y como persona un encanto !!! Las chicas de Your Style Are You te queremos Patricia !!!
    A Ignasi también tenemos el gustazo de conocerlo y es un tio con una agudeza y una chispa única !!

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